viernes, 17 de enero de 2014

Los ángeles mueren por nuestras heridas / Yasmina Khadra

Ficha técnica:

  • Nº de páginas: 384 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: DESTINO
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788423347087
Sinopsis:
 Los ángeles mueren por nuestras heridas, de Yasmina Khadra, autor de otras obras de la narrativa extranjera como Lo que el día debe a la noche o Las golondrinas de Kabul, es una gran historia de amor, aventuras y dignidad en la Argelia de principios de siglo XX. Una novela iniciática, de superación de los obstáculos, que gu ía a un personaje hasta lo que es más valioso en la vida. Una historia emotiva, historia de vida, de amplitud y gran talento narrativo como Lo que el día debe a la noche. Yasmina Khadra es el autor árabe vivo más traducido, a quien puede leerse nada menos que en 43 lenguas. En Argelia, a principios del siglo XX, el pueblo del joven Turambo desaparece sin dejar rastro, un corrimiento de tierra simplemente engulle todo aquello que tenía, incluido a su padre. Tras el desastre, lo que queda de su familia se ve obligado a instalarse en Graba, un ghetto de Sidi Bel-Abbes en el que con sólo once años tendrá que enfrentarse a las miserias de la condición humana para ganar algo de dinero: traficantes, asesinos, prestamistas que violan a las madres que no pueden pagar. Sin embargo, Turambo no perderá la esperanza y se levantará mil veces hasta alcanzar su sueño, vivir con su familia en una casa en la ciudad «europea»: Orán. Al llegar allí, sin saber muy bien cómo, entra en el mundo del boxeo, cegado por la promesa de un representante de convertirlo en una estrella mundial. Éste será el principio de una vida marcada por la ambición, la culpa y el resentimiento, en la que perderá muchas de las cosas que antes creía importantes. Pero también descubrirá el valor de la amistad, el perdón y encontrará al gran amor de su vida.

Autor:
 Mohamet Moulessehoul ya será siempre para la literatura Yasmina Khadra, nombre que su esposa le prestó para la posteridad y con los que este excomandate del ejército argelino, recién salido de su país, tuvo que firmar durante años sus obras. La